Los polinucleótidos son fragmentos naturales de ADN y ARN que se obtienen principalmente del ADN de salmón o trucha, sometido a procesos de purificación y esterilización para hacerlo biocompatible y seguro para uso humano. Se inyectan en la piel para estimular la regeneración celular, mejorar la calidad de la piel y rejuvenecer los tejidos. Pueden usarse en cara, cuello, escote, manos ya que no rellenan, se usan como biorregeneradores dérmicos.
El protocolo puede variar según el producto y el estado de la piel, pero por lo general:
Fase inicial (tratamiento): 3/4 sesiones separadas por 2/3 semanas.
Mantenimiento: 1 sesión cada 4 o 6 meses, según edad, hábitos y estado de la piel.
BENEFICIOS DEL TRATAMIENTO
Bioestimulación celular: Activan los fibroblastos (células responsables de producir colágeno, elastina y ácido hialurónico endógeno) y mejoran la densidad y calidad de la dermis.
Hidratación profunda:Tienen una alta capacidad de retención de agua, favoreciendo la hidratación y elasticidad cutánea.
Efecto antioxidante y antiinflamatorio: neutralizan radicales libres y reducen la inflamación del tejido.
Reparación del ADN celular: estimulan mecanismos de reparación y regeneración, útiles en piel dañada, cicatrices, marcas de acné etc.
En resumen, reprograman la piel desde adentro, mejorando su textura, luminosidad y firmeza.