Los skinboosters son preparados inyectables de ácido hialurónico no reticulado o mínimamente reticulado, a veces combinados con vitaminas, aminoácidos, antioxidantes o péptidos.
Sirven para hidratar, mejorar la calidad de la piel y darle luminosidad sin cambiar los rasgos faciales.A diferencia de los rellenos, no buscan volumen, sino bioestimulación y revitalización dérmica.
Su función no es rellenar, sino hidratar profundamente la dermis, mejorar la elasticidad, luminosidad y textura cutánea, y estimular la producción natural de colágeno y elastina.Por eso se consideran un tratamiento de bio-revitalización o hidratación dérmica intensiva.
A nivel visual, la piel luce más tersa, luminosa, suave y “jugosa”, sin alteraciones en el volumen o contorno facial.
El protocolo estándar es:
3 sesiones iniciales, separadas por 3–4 semanas.
Mantenimiento cada 4–6 meses